Las sábanas, la cena, los aparatos tecnológicos, la temperatura del agua en la ducha... Todo influye a la hora de ir a dormir con este calor. 

Uno de los efectos del intenso calor que se vive este mes de julio en casi toda España es el problema para conciliar el suelo que tienen muchas personas. El calor no sólo resulta molesto por las noches al provocar situaciones incómodas como el exceso de sudor, también provoca que el cerebro esté en constante alerta al modificar nuestras funciones térmicas. Existen varias formas de refrescar algo el ambiente en el lugar en el que se duerme si uno no dispone de un aparato de aire acondicionado que ayude a enfriar la estancia: Sábanas: es aconsejable optar por las de algodón, que facilitan la transpiración. De igual manera pueden meterse en una bolsa de plástico y mantenerlas un tiempo en la nevera. Así se mantendrán frescas el tiempo suficiente para conciliar el sueño. Qué cenar: optar por lo fresco y evitar comidas copiosas y calientes. Ensalada, fruta fresca, yogur y agua, un menú ideal. El cuerpo usa los alimentos frescos y ricos en agua para eliminar calor corporal. Ducha: es mejor una ducha con agua templada que con agua fría, que provocará una reactivación del organismo y un gasto energético que llevará a sentir más rápidamente el calor que con el agua templada. La razón es que el agua fría tiene efecto vasoconstrictor, lo que acaba provocando calor en la piel a más velocidad. Paños húmedos: también ayudan, más con agua templada, por el mismo motivo que lo expuesto en el caso de la ducha. Las zonas donde aplicarse estos paños deben ser las más sensibles al calor: cuello, codos, tobillos y cara posterior de las rodillas. Recipiente con agua muy fría o hielo: puede ayudar a refrescar algo el ambiente. Debe situarse cerca de la ventana de la habitación. Luces y aparatos apagados: todo ello incide en que la estancia acumule más calor, por lo que es aconsejable apagar lo antes que se pueda toda fuente de calor. La habitación debe estar ventilada durante todo el día, intentando generar corrientes de aire en la medida de lo posible. Evitar el ejercicio físico: al menos tres o cuatro horas antes de ir a dormir, ya que provoca un incremento de la temperatura corporal. 


Publicado: 25 de Mayo de 2016